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Actualizado: 27 sept 2021

La dependencia emocional es un estado psicológico que tiene lugar en las relaciones personales, ya sean familiares, de pareja o de amistad. Afecta a muchas personas, aunque la mayoría no son conscientes de ello. Las personas dependientes presentan una gran falta de autocontrol y sienten un gran malestar cuando se alejan de la persona en quien se centra la dependencia. Por otro lado, sienten la necesidad insaciable de estar con esa persona y son incapaces de cortar los vínculos que los unen.

Síntomas de la dependencia emocional


  • No soportan estar solas, y la distancia física o emocional con su pareja les representa síntomas de estrés y ansiedad.

  • También por el miedo a estar a solas, no abandonan la relación aunque no les haga felices.

  • Se muestran sumisos ante su pareja y son capaces de no expresar sus opiniones o no discutir para no disgustar a su pareja.

  • Suelen sentirse inferiores a los demás y sienten que no son suficiente buenos para su pareja, así como se obsesionan con la idea de ser engañados.

Las personas con dependencia emocionar sueles ser celosas y se obsesionan con aislarse junto a su pareja, destruyendo sus relaciones sociales.

Diagnóstico

Gran parte de las personas que presentan dependencia emocional no lo saben, e incluso se niegan a aceptarlo cuando alguien cercano lo advierte. Los trastornos de salud mental son enfermedades invisibles y es difícil detectarlas ante la falta de síntomas físicos.

Normalmente, las personas que acuden a la consulta de Psicología, lo hacen para superar los síntomas de depresión, ansiedad o estrés que padecen, sin saber que la causa de los mismos está en su dependencia emocional. La exploración psicológica de un especialista es lo que determinará el diagnóstico.

 
 
 

El psicólogo no es un «profesional de la salud» ni un «auxiliar médico», sino que forman una profesión en sí, aunque se distingan entre ellos por los campos de intervención y sus «teorías de referencia».

El psicólogo tiene por objetivo evaluar y tratar los desórdenes de orden psicológico que pueden aparecer de manera espontánea (como la depresión, la ansiedad), o bien a consecuencia de un choque emocional o de un estrés (como el duelo, víctima, rupturas, conflictos familiares…). Después de la evaluación, el psicólogo puede ayudarlo mediante un trabajo terapéutico en un proceso de entrevistas cuyo número de sesiones puede variar (generalmente entre 12 y 15 sesiones) y puede ser determinado con el acuerdo del paciente. O bien el psicólogo puede ayudar a re-orientarlo en caso necesario con un psiquiatra, un médico, un educador, etc.



 
 
 

Es recomendable cuando...

Es recomendable acudir a terapia psicológica cuando existe un problema que supera las fuerzas que tienes en determinado momento para solucionarlo, que te impide vivir y experimentar bienestar y que por lo tanto te ocasiona malestar y sufrimiento. Un problema existe cuando hay una discrepancia entre lo que haces y lo que quisieras estar haciendo, o entre los resultados que obtienes (conductual y emocionalmente) y los resultados que quisieras tener. Es por esta razón que las personas pueden necesitar ayuda psicológica.

Los motivos para ir con un psicólogo pueden ser:

  • Una dificultad personal, como la ansiedad.

  • Una situación dolorosa, como una enfermedad, duelo, trauma o separación.

  • Dificultades de relación, como problemas de pareja, problemas en la familia, o en el trabajo.

  • O bien un deseo de cambio o de trabajo en sí mismo.

 
 
 

Lic. Osvaldo Garza / Psicólogo 

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